Pocas cosas conservan ese aroma a verano como el regreso de la Liga. Es una sensación tierna, quizá roce lo ingenuo, que te alumbra el interior desde la infancia. Una nueva temporada es una nueva oportunidad de disfrutar, de ilusionarse con el equipo al que tanto amas. Hay quien decía que el fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes. Y en una época tan convulsa, ahí vuelve ese viejo compañero.

