10 de agosto de 1997. Desde el kilómetro 25, Martín Fiz, defensor del título, lidera el maratón del Mundial de Atenas. Su compañero y rival, Abel Antón, sigue su estela a unos metros. Martín mira hacia atrás, pide relevo, pero éste no llega. <strong>Ambos encaran la calle Hrodou Attikou en un duelo deslumbrante, a pocos metros del estadio Panathinaikos, </strong>el legendario recinto donde se disputaron en 1896 los primeros Juegos Olímpicos. Abel lanza un ataque definitivo y supera al vitoriano para proclamarse campeón del mundo. Martín cruza segundo la meta y lanza un puñetazo al aire, antes de fundirse en un abrazo con su rival.

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