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El día que la realidad superó a la ficción en Sudáfrica

Fuente: El País Original en elpais.com

Para la mayoría de los sudafricanos, los All Blacks eran un aliado, el enemigo de sus enemigos. El rugby era un elemento de dominación del apartheid, la discriminación racial llevada a las estructuras del Estado. Por eso deseaban la victoria de Nueva Zelanda cuando se medían a los Springboks, como un soplo de democracia, un pinchazo a la dictadura. La inteligencia política de Nelson Mandela, que usó el rugby como arma de integración, transformó aquellos haters con causa en defensores de una misión nacional. La final del Mundial de 1995, la única que han disputado ambos países, elevó a Sudáfrica frente al gigante Jonah Lomu. Ambos se citan de nuevo este sábado en París (21.00, Movistar), los dos tricampeones en busca del cuarto título.