Hay historias que no pueden tener un final feliz pero un final es siempre mejor que la incertidumbre de no saber nunca qué pasó realmente con un ser querido, como el caso que nos ocupa. El pasado 7 de diciembre, durante su intento de alcanzar la cumbre de Rulhe (2.783 metros), habían desaparecido los montañeros catalanes Txell Fusté y Esteve Carbonell.

wf_cms.rss.read_more

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *