El clásico del Bernabéu fue extremo en aspectos inesperados y en esas condiciones límite resaltaron los síntomas del desgaste de los últimos de la vieja guardia del Real Madrid: Benzema (35 años), Kroos (33) y Modric (37), todos en su año postrero de contrato. El Barcelona resistió amurallado alrededor del área de Ter Stegen con menos pelota que nunca desde que Opta comenzó a registrar el dato, en la temporada 2013-14. El equipo de Carlo Ancelotti, bloqueado sin espacios, recurrió a otro exceso: intentó 40 centros, más que en ningún otro clásico desde esa misma temporada. Sin fruto. No consiguió colocar un solo tiro entre los tres palos, algo que no le sucedía en casa desde al menos enero de 2010.

