Hay una tensa espera que se eterniza en Montilivi. “No somos un equipo”, coinciden en el Girona. Abierto todavía el mercado, la plantilla no está completada mientras se aguarda al Sevilla (19.30 horas). Un duelo de colistas en la tercera jornada de Liga. Aunque el momento no es trascendente a efectos de clasificación, la situación se ha deteriorado desde que el Girona pasó la temporada pasada de disfrutar de la Champions a competir para eludir el descenso en dos partidos dramáticos ante el Mallorca y el Valladolid. La entidad quedó medio paralizada desde entonces, como si no se hubiera repuesto del susto y no quisiera saber qué había pasado, mejor pensar que había sido un accidente y que volverían los buenos tiempos, hasta que el domingo explotó Michel con una crónica denuncia cuyo efecto está por ver hoy en Montilivi.

