Con el mercado cerrado y tranquilidad en los despachos, los entrenadores ya tienen todas las piezas del mecano, al menos hasta la ventana invernal, que siempre resfría a alguien cuando se abre. Imanol cuenta con Sadiq, estrella del Almería hasta hace unos días. Vestido de rojiblanco, todavía a las órdenes de Rubi, le amargó la noche al Sevilla; sin tiempo para la mudanza, aún con la venda en la cabeza que empezó a lucir en la segunda jornada después de un golpe, y ya de txuriurdin, le estropeó los planes a Simeone, que era feliz con el marcador que se le había puesto de cara muy pronto. Había tocado Sadiq un par de balones en su estreno de Anoeta, cuando cazó de cabeza un centro delicioso de Ali Cho y batió a Oblak.

