“No tengo más que dar”, dijo Carlos Tevez en junio del año pasado y bajó la persiana. El ídolo argentino, campeón intercontinental con Boca Juniors, capitán del Manchester City inglés y goleador de la Juventus italiana, dijo adiós al fútbol a los 37 años y se recluyó en su vida privada. La última vez que su nombre había estado en los medios fue en diciembre del año pasado, cuando un tribunal argentino le obligó a pagar aportes especiales por negarse a cumplir con el impuesto a las grandes fortunas. El Apache, como le dijeron siempre en recuerdo al barrio bravo donde creció, ha vuelto a levantar polémicas esta semana, ahora por su regreso al fútbol. Desde este martes será director técnico de Rosario Central, un nombramiento en el que sus simpatías políticas, sus lazos empresariales y una supuesta falta de preparación técnica han levantado críticas en el deporte más pasional del país.

