El pasado mes de diciembre, la FIFA anunció que las pausas de hidratación serían obligatorias en todos los partidos del Mundial 2026. Se temía, por las condiciones climatológicas de Estados Unidos, México y Canadá durante los meses de junio y julio, que fuera el Mundial más caluroso de la historia. FIFPRO, de hecho, señaló que tres partidos del pasado Mundial de Clubes deberían haberse suspendido por las altas temperaturas. Y sin embargo, ya con el torneo arrancado, estos parones se han convertido en una especie de debate sobre el estado de la nación, con opiniones y posturas de todo tipo.

