Carlo Ancelotti transita por la cornisa de la temporada con dos cuartetos en mente. Necesita a ambos, pero la ausencia de uno por las lesiones aumenta el riesgo que supone la exuberancia del otro. “Antes del partido he visto una imagen de los cuatro (Carvajal, Militão, Alaba y Rüdiger) saludar a los compañeros que entraban en el campo. Significa que a pesar de la dificultad lo estamos haciendo muy bien”, dijo el sábado después del derbi (1-1), una especie de test de estrés del otro cuarteto (Mbappé, Vinicius, Bellingham y Rodrygo) a solo tres días de la visita capital de este martes al Manchester City en el Etihad (21.00, Movistar). Y eso antes de saber que ayer perdería también a Lucas Vázquez por una lesión en los isquios de la pierna izquierda.

