Aunque en política se suele dar 100 días al Gobierno para ver el rumbo de la gestión, en el deporte y más en el fútbol profesional, donde todo es casi inmediato, no tienes tantos meses de adaptación al nuevo cambio que planteó la cúpula del CTA. Este verano se puso en marcha el nuevo Comité Técnico de Árbitros con la promesa de realizar un cambio profundo en las estructuras arbitrales basado en los pilares de transparencia, independencia, meritocracia y pedagogía con el nuevo espacio ‘Tiempo de Revisión’. No voy a detenerme en el desembarco de LaLiga en la RFEF, con el que el estamento arbitral ha perdido una independencia que es vital para desarrollar el trabajo que realizan los árbitros profesionales. La RFEF tendrá sus razones, pero ha antepuesto las suyas personales a las generales en perjuicio del fútbol y la pureza de la competición.

