El Girona tiembla como un flan, peleado con las áreas y sin energía en la medular, un rival a pedir de boca para equipos igualmente necesitados como el Sevilla, que se encontró con una victoria sencilla en Montilivi. Los andaluces aguardaron a que los blanquirrojos se equivocaran con sus dificultades para el repliegue y marcaron la diferencia al contragolpe a partir de la calidad de Vargas. Almeyda optimizó los recursos con solo 14 fichas del primer equipo disponibles y cantó victoria con los goles de Isaac Romero y del debutante Alfon.

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