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El club de los ciclistas kamikazes

Fuente: El País Original en elpais.com

El chico que soñaba ser Gianni Bugno (Libros de Ruta), un tremendo homenaje al ciclismo y a los niños que crecimos con Perico y nos hicimos adultos con Indurain, el periodista Guille Ortiz recuerda un etapón de la Vuelta a España, 5 de mayo de 1992, en el que se homenajeó al Tour: se subieron los puertos de Portillon, el Peyresourde, el Aspin, el Tourmalet y Luz Ardiden. El homenaje quedó regular: hubo un frío espantoso, la niebla impidió que el helicóptero de la retransmisión volara y las imágenes eran defectuosas. Lo peor, recuerda Ortiz, es que “acostumbrados a ver todos esos puertos llenos de franceses animando como locos, las imágenes peladas y vacías de público solo ahondaban en la sensación de decadencia que transmitía la Vuelta”.