A pocas horas de una nueva entrega del clásico, Xavi Hernández asegura estar eufórico: sus motivos tendrá. No suena eufórico. No luce eufórico. No se le intuye eufórico. Nos creemos que está eufórico porque él mismo lo dice —se conoce como nadie— y porque discutir según qué afirmaciones no aporta beneficio alguno salvo a los amantes del sadismo. “Me pone ir al Bernabéu”, insiste el entrenador del Barça.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *