El <strong>Real Madrid </strong>se ha encontrado esta temporada con un problema inesperado: el estado del terreno de juego. El césped no brilla como solía y ante el Sevilla se volvió a ver con muchas calvas, algo insólito en el estadio madridista en los últimos 15 años. El problema es que el terreno de juego ya se cambió por completo hace un mes, cambiado incluso de finca proveedora, y el problema sigue estando.

