El caso Osasuna, que derivó en la condena de varios de sus directivos por amaño de partidos en la temporada 2013-14 y ha comprometido su participación en la próxima Conference League por este motivo, ha vuelto a convertir el fútbol español en un polvorín. Tras la decisión de los inspectores de la UEFA de recomendar la no admisión de la licencia de Osasuna para la próxima edición de la considerada tercera competición europea —a la que le da derecho su séptimo puesto en la Liga—, ha florecido una nueva batalla entre las entidades que presiden Luis Rubiales (Federación) y Javier Tebas (LaLiga). Ante las insinuaciones en un comunicado de Osasuna de que Rubiales no se había implicado en la defensa del club ante la UEFA, la Federación no solo negó este hecho y lo calificó de “infamia”, sino que cuestionó a Osasuna el no haberse quejado contra LaLiga, que fue la que denunció el caso tras lograr una confesión grabada del por entonces gerente del club rojillo, Ángel Vizcay.
Rubiales anuncia la construcción de un estadio nacional
La gran sorpresa de la Asamblea de la Federación Española de Fútbol celebrada este martes fue el anuncio que hizo Luis Rubiales del proyecto de construcción de un estadio nacional destinado a acoger encuentros de las distintas selecciones y finales de las competiciones federativas. “Merecemos tener un patrimonio y queremos que la Asamblea nos respalde en la idea de construir un estadio nacional de entre 30.000 y 40.000 espectadores, que tenga oficinas, suelo deportivo y también administrativo, con un terreno propio de la Federación. Sabemos que no es necesario por ley ni por estatutos, pero la Federación, por su trabajo duro, merece el respaldo de todos y les hacemos partícipes de un éxito de gestión”, defendió el presidente federativo ante los asambleístas, que aprobaron por unanimidad las cuentas de 2022. Rubiales, que se comprometió a presentar el proyecto del estadio nacional en la próxima Asamblea ordinaria programada para el mes de diciembre, cree que ha llegado la hora de invertir en la construcción de un coliseo que aumente la capacidad de la Federación para generar recursos propios. “Tenemos 96 millones de euros de beneficios en un momento muy complicado en los dos últimos años de la Federación, 61 en caja, y para parte de estos beneficios pido a la Asamblea que respalde una idea que la junta directiva ha recibido con cariño y una ilusión tremenda”, incidió sobre el proyecto de construcción de un estadio nacional. “Seguimos con el mismo patrimonio, no hemos crecido, merecemos más instalaciones. Tenemos el doble de selecciones. Antes eran solo los chicos y ahora tenemos siete femeninas, más que las masculinas, y no tenemos ya espacio. Hay directores que trabajan en despachos compartidos y lo que tenemos en la Ciudad del Fútbol es una concesión a 75 años”, concluyó Rubiales.

