Tercer ‘match-ball’ que salva Argentina. La campeona del mundo, que jugó un partido muy plano, volvió a revivir, si bien es cierto que tuvo que irse a la prórroga tras una doble amarilla (ajustada a VAR, pero que traerá polémica) a Ndoye en el 72′, precisamente el jugador que había equilibrado un choque aburrido y con escaso juego por ambas partes.

