Todo al papaya. Ya parece casi un clásico recordar cuando McLaren lucía su icónico plateado (el McLaren-Honda de 2015 de Alonso fue el último) en sus decoraciones. En 2017 cambió para siempre y el éxito reciente, con el doble campeonato de constructores y título de pilotos en 2025, ha colocado al icónico naranja en lo más alto de la Fórmula 1. Es su seña de identidad, su sello y se mantiene en un MCL40 que buscará defender la corona mundial con Lando Norris, campeón mundial, y Oscar Piastri. Son candidatos, eso seguro.

