Fue un buen día para Unai Emery. El entrenador del Aston Villa logró el triunfo con su equipo en la Premier ante el Brighton (1-2) y, además, vio más tarde como el equipo del que es propietario, el Real Unión de Irún, protagonizaba la primera gran sorpresa de la Copa del Rey al eliminar a un Primera como el Cádiz. Las viejas tribunas del Stadium Gal fueron testigos de la genialidad de Nacho Sánchez, que en el minuto 93 metió un golazo para dejar a los andaluces en la cuneta (3-2). Mal partido del Cádiz, que se marcha al parón en la penúltima posición de la Liga y con la mala sensación de ser el primer equipo de Primera que cae en la Copa. Y en la primera eliminatoria. El Real Unión, colista del Grupo I de la Primera RFEF, es todo un especialista en eliminar a grandes rivales en la Copa. Lo hizo ante el Alavés y el Valladolid en la temporada 1999-2000. También con el Athletic y Racing en el curso 2002-03. La mayor de las sorpresas la dio en la campaña 2008-09, cuando eliminó al Madrid. Emery, por lo tanto, tuvo un domingo feliz con el histórico Real Unión, ganador de cuatro campeonatos de España y uno de los equipos que militó en la primera edición de LaLiga. Hacía 13 años que el Cádiz no caía en la primera ronda de la Copa.

