El bronce en el Mundial de Berlín ha cerrado un verano extraordinario de las selecciones femeninas de la de Federación Española de Baloncesto. Uno más, pues se trata de una factoría de conseguir éxitos en forma de medallas que hace tiempo que convirtió a España en la mayor potencia europea. Esta vez, ha habido pleno: cinco en otros tantos campeonatos.

