Si algún aficionado del <strong>PSG</strong> estaba preocupado tras la final del Mundial de Qatar 2022, <strong>Leo Messi y Kylian Mbappé</strong> aprovecharon la primera oportunidad que tuvieron para <strong>’enterrar el hacha de guerra'</strong> tras 120 minutos de fútbol y de una tanda de penaltis agónica. Y es que, como debería ser siempre en el fútbol, <strong>lo que pasa en el terreno de juego se tiene que quedar en el terreno de juego</strong>.

