Hace años, cuando Cristiano Ronaldo estaba en el Real Madrid, le preguntaron por la unión idílica del vestuario del Barcelona y la MSN frente a la del Madrid. Y su respuesta fue tan clara como incómoda: «Eso para mí no quiere decir nada. Yo no tengo que cenar con Benzema o Bale que venga a mi casa a cenar. Eso de comiditas fuera, abracitos y besitos para mí no cuentan para nada, lo importante dentro del campo es hacer que el equipo gane».

