El Bernabéu no suele equivocarse. Y cuando corea un nombre con esa mezcla de orgullo, pertenencia y emoción, es porque algo muy profundo está pasando. “Gonzalo es madridista”. No fue un simple cántico, fue una declaración de intenciones, un abrazo colectivo a un chaval de la casa que acababa de firmar el primer hat‑trick de su carrera vestido de blanco. Una noche de esas que no se olvidan, de esas que marcan un antes y un después.

wf_cms.rss.read_more

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *