En los últimos años, el Kosner Baskonia había perdido el carácter que le convirtió en un grande de Europa. Parece haberlo recuperado de la mano de Paolo Galbiati, que justo estaba de cumpleaños, y un grupo de jugadores con muchos arrestos. Con esas señas de identidad se metió en semifinales de la Copa del Rey tras un trabajado triunfo ante La Laguna Tenerife (91-81), huérfano sin el lesionado Marcelinho Huertas. Los baskonistas, equipo copero por antonomasia, vuelven a sonreír en el torneo: en cuatro de las últimas seis ediciones no habían estado y llevaban una victoria en ocho temporadas.

