El Baskonia cayó ante el Monaco porque le faltó templanza en los últimos minutos frente a un rival poderoso, que estuvo más sereno en los momentos decisivos después de un choque muy igualado que fue una montaña rusa, con continuas oscilaciones en el marcador. Los guarismos que indicaba el luminoso al final del partido (93-102), solo reflejan la desesperación final de los baskonistas en busca de darle la vuelta al resultado, que a falta de 48 segundos indicaba una ventaja visitante de tres puntos y la posibilidad de que se redujera a dos, aunque Thompson, impecable en otras facetas, estuvo desacertado con sus tiros libres y falló ese, que resultaba decisivo.

