Condicionado por el fair play financiero y la delicada situación económica del club, el Barcelona parecía comenzar la temporada caminando sobre el alambre. El verano dejó un balance inquietante: siete jugadoras del primer equipo salieron, solo llegó un refuerzo —Laia Aleixandri— y la plantilla quedó debilitada en su fondo de armario. Lo que parecía el inicio de un curso de resistencia, se ha transformado en una reinvención exitosa apoyada en las más jóvenes y en La Masia, firmando onces muy jóvenes. A las puertas de la final de la Supercopa de España ante el Real Madrid (19.00, Teledeporte), el Barça vuelve a optar a su sexto título, todos los disputados hasta ahora, para seguir dominando. “Todos son especiales, nunca hay suficiente”, confesó Alexia Putellas.

