El Barça logró olvidar Budapest 2019 y Turín 2022, y evocar Bilbao 2024. El Barça consiguió huir del trauma para abrazar la gloria. El Barça, en una temporada de dudas por la plantilla corta, de presupuesto más limitado que sus rivales directos y de ruido sobre el futuro, volvió a hacer historia. El equipo azulgrana culminó su grandeza con su cuarta Champions en una goleada ante su eterno y ya clásico rival, el OL Lyonnes (4-0). Un coloso con ocho orejonas en sus vitrinas que hizo sembrar el caos sobre el Barcelona en la primera parte, arrebatándoles el balón y convirtiendo a Cata Coll en una de las heroínas del encuentro. Pero que también se desvaneció en la segunda mitad ante una Ewa Pajor y Salma Paralluelo que trituraron al Lyon con un doblete cada una cuando lograron encontrar la paciencia en el campo rival. En una tarde en el Ullevaal Stadion de Oslo rodeada de revancha y morbo por reencuentros, el alumno Pere Romeu superó a su maestro Jonatan Giráldez e iguala su récord de póquer de títulos. El Barça lo hizo consigo mismo e invirtió los roles: ahora son la bestia negra del Lyon.

