El Barcelona no terminó de castigar al Bayern de Múnich en la ida de las semifinales de la Champions. Las azulgranas empataron en el Allianz Arena en un duelo competido en el que dominaron el balón, pero en el que les faltó contundencia ante un rival eficaz en sus contraataques. El equipo dirigido por Pere Romeu se adelantó pronto con un gol de Ewa Pajor en una primera mitad en la que el Bayern, replegado y reactivo, se creció en el tramo final. Tras el descanso, con el mayor dominio del Barça, las locales encontraron el empate por medio de Kett —expulsada después por un tirón de trenzas a Salma Paralluelo— y se aferraron al resultado como un botín que les permite llegar vivas a Barcelona. Todo queda abierto para la vuelta, el domingo 3 de mayo en el Camp Nou, donde el Barça buscará su sexto billete consecutivo a la final (Arsenal y Lyon disputan este domingo la ida de la otra semifinal).
“No hemos sido agresivas”
El Barça dominó el balón con un holgado 73% de la posesión, pero no logró convertirlo en ocasiones claras, ni en un segundo tanto. “Ha sido un partido difícil, como esperábamos. Ellas son fuertes en casa. En la primera parte hemos aguantado el apretón del final. Y en la segunda hemos tenido mucho más control”, analizó la capitana Alexia Putellas. Pero también señaló: “Podríamos haber marcado algún gol más”. Patri Guijarro observó lo mismo en los micrófonos de TV3: “Ha sido un partido muy igualado. Hemos tenido mucha posesión, pero no hemos terminado de ser agresivas”. El Barça disparó hasta en 21 ocasiones; el Bayern, tan solo 7. “En las contras han hecho mucho daño”, aseguró Patri. Para la vuelta, donde el Camp Nou dictará sentencia, ambas creen que una de las claves pasará por el juego interior. “Cuando tocamos por dentro, desequilibramos”, explicó Patri. Todo se resolverá en el feudo azulgrana. Y el vestuario, como Cata Coll, lo tiene claro: “Quedan 90 minutos: una final adelantada. Nos lo dejaremos todo”.

