La lesión de Gavi ha supuesto un duro golpe para todo el club. En primer lugar para el propio jugador que no se esperaba algo así. Antes de que se sometiera a la artroscopia se pensaba que el tiempo de baja sería de cinco o seis semanas, pero finalmente no podrá volver hasta dentro de cuatro o cinco meses. El mal estado del menisco obligó a realizar una sutura que no estaba prevista. Y para el equipo también es un gran inconveniente porque pierde un jugador muy importante, muy querido en el vestuario, que merma el potencial del conjunto en la medular.

