El Barça, invicto en 2025, salió tan líder como lastimado de un partido calzado con fórceps para disgusto de dos equipos que acordaron amistosamente su suspensión el día 8 cuando supieron de la muerte del doctor Carles Miñarro. El riesgo aumenta cuando el calendario está a punto de reventar y se juega después de un parón provocado por las fechas FIFA. El miedo a las lesiones mezcla con la excitación cuando faltan 10 jornadas para acabar la Liga. Así se explica y entiende el momento azulgrana: la felicidad por una plácida victoria que permite distanciar al Real Madrid en tres puntos y en siete al Atlético contrastó con el dolor por la lesión de Dani Olmo a la espera del diagnóstico de los servicios médicos del Barcelona. No es fácil solucionar sin daños noches puñeteras como la que se presentaba en Montjuïc.

