El Barcelona dejará de ingresar 55 millones de euros en su traslado al Estadio Olímpico Lluís Companys, previsto para el inicio de la próxima temporada y que finalizará en noviembre de 2024, cuando el primer equipo regrese al nuevo Spotify Camp Nou, aún con un 70% del aforo y con la cúpula del estadio pendiente de construir. La vicepresidente de la entidad azulgrana, Elena Fort, que presentó este martes el Plan de Movilidad del traslado a Montjuïc, destacó “el trabajo y esfuerzo” del club para rebajar en 38 millones las pérdidas previstas, en principio, por la explotación del estadio. Para lograrlo, se han maximizado los ingresos por abonos, venta de entradas, zonas VIP y paquetes turísticos, y la explotación de la ‘Fan Zone’ con actividades recreativas y de restauración y la venta de productos de ‘merchandising’.

