Qué más da que no jugara el Madrid. Y qué si no estaba el Barça. La Copa se cerró en Badalona con una final estupenda entre dos señores equipos, dos ejemplos de la buena salud deportiva del baloncesto español pese el abismo entre la hucha de los dos grandes futboleros y el resto de la ACB. Venció el Unicaja Málaga (80-83), que abrochó su segundo título copero después del celebrado hace 18 años en Zaragoza. Pero hay que brindar también por el Lenovo Tenerife, una muestra de que hacer bien las cosas suele tener recompensa. Nada que desmerecer al conjunto isleño por mucho que su técnico, Txus Vidorreta, se considere un Poulidor. A veces, ser segundo también es ganar.
LENOVO TENERIFE, 80; UNICAJA MÁLAGA, 83
Lenovo Tenerife: Fitipaldo (3), Salin (7), Cook (3), Doornekamp (3) y Shermadini (20) —quinteto inicial—; Jaime Fernández (16), S. Rodríguez (0), Marcelinho Huertas (21), Abromaitis (3) y Fran Guerra (4).
Unicaja Málaga: Perry (6), Carter (17), Ejim (3), Barreiro (8) y Kravish (8) —quinteto inicial—; Osetkowski (9), Kalinoski (14), Brizuela (7), Alberto Díaz (6) y Thomas (5).
Parciales: 16-17, 23-20, 21-23 y 20-23.
Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, Benjamín Jiménez y Fernando Calatrava.
Olímpic de Badalona. 11.458 espectadores.

