“No todo el mundo quería la pelota”, dijo Ilkay Gündogan, después de que Alemania perdiera ante Japón (1-2) su partido de debut en el Mundial de Qatar. “Me parece bien”, respondió el seleccionador alemán, Hansi Flick, cuando le pidieron que opinara sobre una de las peores acusaciones que se pueden hacer en el fútbol profesional, ya que señala falta de valentía y ausencia del sentido de la responsabilidad más elemental. “Ilkay lo dijo en pocas palabras”, dijo Flick; “es importante que cuando estás bajo presión tengas el coraje de ofrecerte para que tus compañeros te den la pelota. Todos los jugadores tienen que participar más”.

