El balón sigue siendo el mismo compañero de viaje, pero prácticamente todo lo demás cambia. No hay porterías, tampoco compañeros a los que buscar con un pase, ni un rival al que superar. Hay calles, hoyos, desniveles, viento y una distancia que recorrer con el menor número de golpes posible. El Footgolf conserva el gesto más reconocible del fútbol, golpear un balón con el pie, y lo traslada a un escenario completamente diferente. A los 29 años, una lesión de rodilla alejó al exfutbolista tinerfeño Sandro Rodríguez de los estadios. «Pensaba jugar hasta los 36 y no pude hacerlo. Entonces apareció el Footgolf», explica el exjugador del Chennai City. Ha sido tres veces campeón del España, cuatro de Canarias y quedó quinto en el Mundial de México en Mayo de estre año. Hoy defiende su corona en un Open de España que tendrá del 3 al 6 de septiembre en Cádiz y que reunirá a algunos de los mejores jugadores del mundo.

