El Balón de Alsacia vuelve al primer plano del Tour de Francia. El puerto donde la carrera empezó a construir su leyenda hace 121 años será el gran juez de la decimotercera etapa, entre Dole y Belfort, la más larga de esta edición con 205,8 kilómetros. Su presencia no terminará en la meta. La subida aparecerá de nuevo al día siguiente, dentro de la segunda jornada por los Vosgos, en un doble homenaje a la montaña que cambió para siempre el rumbo de la prueba.

