El Atlético comenzó a olvidarse en Cornellà de la pelea por la Liga. En realidad, hace tiempo que los muchachos de Diego Simeone habían empezado a olvidarse: ha perdido nueve de los últimos 12 puntos y queda a seis del líder, el Barcelona, que este domingo recibe al Girona. Como consecuencia de la agitada agenda de sus jugadores y con la mirada puesta en la Copa, Simeone apostó por las rotaciones frente a un anfitrión duro como el Espanyol. La consecuencia fue un empate amargo en un partido sin ritmo ni fútbol.

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