La indignación que inundaba la expedición del <strong>Atlético </strong>mientras abandonaba San Sebastián en la noche del sábado era más que evidente después de que el team manager <strong>Tomás Reñones</strong> y el capitán <strong>Koke </strong>alzaran la voz por el arbitraje de <strong>Soto Grado </strong>y de que los jugadores rojiblancos emplearan sus cuentas en las redes sociales para colgar imágenes en las que trataban de mostrar acciones que quedaron impunes. Sin embargo, lejos de rebajarse la crispación, el paso de las horas no ha servido para calmar las aguas. Todo lo contrario, el sentimiento que se respira ahora mismo en las oficinas del Metropolitano es de «<strong>preocupación</strong>» y «<strong>perplejidad</strong>».

