Es una frase manida, pero el fútbol está llena de ellas. Quizá la más utilizada es la de ‘quien perdona, lo acaba pagando’ y eso es, precisamente, lo que le pasó al Athletic Club en su visita al Fortuna Arena de Praga. El equipo de Ernesto Valverde hizo todo lo posible para sumar los tres puntos, pero le faltó lo más importante en esto del fútbol, el gol. Mucha culpa la tuvo Jindrich Stanek, héroe local, con paradas inverosímiles. El Athletic no perdió, pero su pase a la siguiente ronda de la Champions se complica más de la cuenta. Necesita un milagro.

