El león de San Mamés, bostezando y sin necesidad de dar grandes dentelladas, conquistó la caldera de Mestalla. El Athletic, víctima del mismo rival en las semifinales del curso pasado, se tomó revancha y se acerca a la gran final de Copa. En el camino se queda el Valencia, condenado a partir de ahora a vagar por la Liga sin apenas alicientes más que el de burlar el descenso, con el que coquetea peligrosamente. Revés para Gattuso, fatigado en su pelea con Singapur para conseguir refuerzos antes del cierre del mercado de invierno. La derrota agudizará en las próximas horas las primeras críticas que ya se han alzado esta semana en el club contra el trabajo del entrenador calabrés a consecuencia de sus dudas y de la enfermiza trayectoria del equipo en la Liga. Se avecina tormenta en la avenida de Suecia. El club entra en parada, preso del mismo bucle negativo de las últimas tres temporadas. Gattuso está bloqueado y sin soluciones. El partido de su equipo fue un bochorno.

