El Levante es de Primera división. Canta el alirón con antelación y con épica. Porque el ascenso llegó con un gol, qué digo, un golazo de Carlos Álvarez con un soberbio golpeo desde la frontal en el minuto 97. Un tanto que significó el 2-3 definitivo y que pasará a la historia del club granota. A falta de una jornada para la conclusión de LaLiga Hypermotion, los de Calero certifican su regreso a la máxima categoría del fútbol español tres temporadas después. Todo salió a pedir de boca para los granotas, porque se dio uno de los resultados necesarios para que el ascenso se hiciera realidad. Ganaron en Burgos y empató el Mirandés. A Primera.

