Por algo es la mejor Liga del mundo. Un final a la altura de la competición. Drama, nervios y, por supuesto, el VAR. Un gol de Trossard en el final y otro anulado a Wilson en el descuento dejan la Premier casi sentenciada. No fue el día del Arsenal y, aún así, lo sacaron adelante. Arteta celebra que cada vez la maldición está más cerca de romperse.

