<strong>Como agua de mayo. Y casi por obligación</strong>. Los Ángeles Lakers esperaban a Anthony Davis. O, más bien, a la influencia y peso del interior en el sistema ofensivo angelino, capaz de cambiar el partido en las dos canastas y que ya evidenció, en aquella ‘burbuja ‘ de Orlando, que sí que está señalado para aportar en los choques más importantes del curso. <strong>Tardaron en llegar, pero sus 37 puntos y 18 rebotes destrozaron a unos Nets que crecían y cortan la sequía vivida en Hollywood (116-103).</strong>

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