Si el Real Madrid es con diferencia el mayor gancho popular con el que cuenta la FIFA para vender su novedoso y oneroso Mundial de Clubes en Estados Unidos, el adiós de Leo Messi tras la eliminación del Inter de Miami a manos del PSG (4-0) supone la ausencia del mayor reclamo individual que tenía esta primera edición del torneo. Ni Vinicius Junior, ni Kilyan Mbappé, ni Harry Kane, Vitinha o Rodri, por citar algunos de los grandes nombres que aún compiten, tienen el tirón de Messi en Estados Unidos. El futbolista aglutina la admiración de todas las comunidades que conviven en el país.

