Fue la tarde más negra de Cristiano en Arabia. De poder celebrar dos títulos en el mismo día a no quedarse sin nada. Al menos hoy. La Liga sigue viva el próximo jueves, pero la derrota ante Gamba Osaka esta noche fue la puntilla de una noche que seguro que Ronaldo no va a contar en sus memorias. No se quedó ni a la ceremonia. Ni a recoger la medalla. Directo a vestuarios.

