Djokovic se levanta, el resto tiembla
Fuente: El País Original en elpais.com
Novak Djokovic acaba de clavar un saque abierto para cerrar el juego y en dirección a la silla, explota: “¡Booooom! ¡Booooom!”. Proyecta los gritos hacia la grada de Melbourne, que arropa al francés Adrian Mannarino porque la tunda –sin que se haya consumado todavía el 6-0, 6-0 y 6-3 definitivo– está siendo de aúpa. El rival se lo toma con humor y dibuja en su rostro unas gafas con los dos roscos que ha encajado, pero el serbio no termina de entenderlo. No termina de comprender que después de haber alzado diez trofeos aquí y de que siga cazando más y más récords –otros dos más este desapacible domingo–, la totalidad del público no se rinda a sus pies. “Realmente, quería perder ese juego en el tercer set porque la tensión estaba aumentando en el estadio, y necesitaba quitarme eso de en medio y enfocarme en lo que tenía que hacer para cerrarlo”, dice el número uno, presente ya en los cuartos de final y agrandado después de esta última actuación. Sorteados los primeros días de sufrimiento, se entonó el viernes contra Tomás Martín Etcheverry y hoy le sufre el galo: es Djokovic en estado puro.