«Si no tengo permiso, no iré. Tampoco es el fin del mundo», eso decía, un tanto resignado, <strong>Novak Djokovic</strong>, ante la imposibilidad de entrar en <strong>Estados Unidos</strong> para jugar el<strong> US Open</strong>, el cuarto Grand Slam de la temporada, al no estar vacunado. Sin embargo, las circunstancias han cambiado. De hecho, Djokovic podrá entrar en Estados Unidos sin estar vacunado y su participación en Nueva York depende de la autorización del torneo.

