Sólo una extrema tensión nerviosa explica el extraño error del chino Liren Ding, 3º del mundo, en el asalto inaugural del duelo por el título que disputa en Astaná (Kazajistán) con Ian Niepómniashi, 2º del escalafón. Pero el tropiezo ocurrió en una posición tranquila, y el ruso se mueve mejor en las grandes complicaciones, lo que le impidió ser preciso para aprovechar su ventaja. El empate se firmó tras casi cinco horas. Ding juega este lunes con las piezas blancas la 2ª de las 14 partidas previstas, con una bolsa de premios de dos millones de euros.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *