Casi ningún ajedrecista de élite es gente muy rara, aunque el tópico diga lo contrario. Pero el chino Liren Ding, de 30 años, 3º del mundo, lo alimenta en el Mundial que disputa con el ruso Ian Niepómniashi, de 32, 2º, en Astaná (Kazajistán), donde este lunes perdió la 2ª partida de las 14 previstas (la 1ª fue tablas) de manera harto extraña. Y no solo por sus jugadas (la 4ª es inédita en la práctica magistral): pasó más tiempo en el camerino que en el escenario (incluso cuando le tocaba jugar) con la puerta de la calle abierta y ataviado con un abrigo. Tras el descanso del martes, Niepómniashi tendrá la iniciativa de las piezas blancas el miércoles.

