Solo alguien cuya confianza en sí mismo es ilimitada puede hacer algo así. Liren Ding, de 30 años, es el primer chino que sube al trono del ajedrez, ocupado desde 2013 por el noruego Magnus Carlsen. Y lo hace con grandeza, lanzándose al vacío con menos de dos minutos en el reloj en una posición diabólica. Ese arrojo paralizó al ruso Ian Niepómniashi, quien daba por seguro que la cuarta partida del desempate rápido terminaría en tablas, como las tres anteriores, en Astaná (Kazajistán). Ding cobrará 1,1 millones de euros, y Niepómniashi, 0,9.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *