Recuerdo con ternura aquellos tiempos en los que en <strong>Radio Marca</strong> andábamos con los pañales puestos. Era <strong>2001 </strong>y la redacción estaba llena de gente joven, inexperta, con la agenda de contactos vacía, pero con el depósito de la motivación rebosante. El gran <strong>Pipe «Olímpico» González </strong>nos vacilaba con un amigo del instituto que había sido novio de la <strong>Pataky</strong>, estrella incipiente del momento al anunciar los relojes de<strong> Juan Palacios.</strong>

